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MÓVIL EN CLASE ¿DISTRACCIÓN O EDUCACIÓN?

PORTADA

El uso de la tecnología móvil en el aula es un tema de actual debate entre todo tipo de docentes y equipos directivos de centros educativos. Es importante entender que no hablamos de mobile learning, es decir, el conjunto de metodologías de enseñanza-aprendizaje exclusivamente mediante tecnología móvil para educar y aprender en cualquier momento y lugar; sino del uso del móvil como una herramienta más dentro del aula como los ordenadores, las tables, los libros o las pinturas.

¿que es?

Existen múltiples ventajas y retos en el uso de esta tecnología, si bien es cierto que la controversia está llevando a que, por ejemplo la comunidad de Madrid cree una norma para prohibir usar el móvil en las escuelas o que la Generalitat potencie el uso del móvil en las aulas como elemento pedagógico. Con todo, más alla de los recientes cambios normativos, lo cierto es que no existe una receta única, sino que el móvil, como cualquier otro elemento pedagógico, puede ser positivo o negativo según las necesidades del alumnado, profesora, los objetivos de aprendizaje, las actividades a realizar, etc.

Es importante que tengamos en cuenta que podemos aprovechar parte de las ventajas del uso de los smartphones que muchos menores poseen también fuera del aula, es decir como docentes pueden realizar actividades a través del móvil recomendando acciones, actividades o aplicaciones.

OPORTUNIDADES EN EL AULA

Ventajas

En la actualidad todos estamos acostumbrados a usar el teléfono móvil, si bien es cierto que, por desgracia, no siempre lo utilizamos adecuadamente tanto adultos como menores. De hecho, el phubbing, o la acción de prestar atención al móvil en lugar de a las personas con las que estamos acompañados, es algo cada vez más frecuente también entre los y las menores. Sin embargo, este es un tema que pueden trabajar con el móvil en las aulas de manera ventajosa:

  1. Aprender a hacer un buen uso de la tecnología. Dentro del aula se pueden establecer normas que deben cumplirse. Así como el profesorado sabe utilizar este aparato tecnológico, puede enseñárselo a su alumnado. Además, esto permite trabajar de manera real temas de seguridad y enfatizar la competencia digital.
  2. Acceso a Internet en todo momento, aunque no se disponga del aula de ordenadores del centro. Disponer de móviles en las aulas permite una mayor flexibilidad para realizar tareas conectadas sin necesidad de disponer del aula de informática. Esto abre un abanico de posibilidades increíble tales como acceder a documentos del profesorado, leer el periódico, consultar y participar en el blog del aula, aprender a buscar, usar el diccionario…
  3. Aumento de la motivación y participación. El uso de los móviles permite una comunicación diversa según las necesidades de cada alumno o alumna, lo que permite que la metodología se personalice según sus necesidades, así como el modo de trabajo, de consulta, etc.

Retos

La utilización del móvil en el aula implica la necesidad de trabajar todas sus bondades, pero también pasa por asumir y hacer fente a los retos que supone introducirlo en el día a día escolar. Por supuesto, el no utilizar el móvil en el aula puede ser una respuesta más que adecuada, ya que depende de las características del alumnado y del profesorado.

  1. Divergencia de acceso a la tecnología. La realidad es que los menores comienzan a tener acceso a los móviles a los 8 años de media (es el regalo estrella de la comunión). Además el sistema operativo y tecnología también es diversos según la edad, lo que implica que no siempre todo el alumnado pueda realizar todas las actividades bien porque no poseen teléfono, bien porque no disponga de la tecnología necesaria.
  2. Uso inadecuado del teléfono móvil. En ocasiones el uso del teléfono móvil puede conllevar acciones negativas hacia otras personas como ciberbullying o ciberacoso, sextorsion, publicaciones negativas sobre docentes en redes sociales, etc., si bien esto no es consecuencia del uso en el aula, sino del uso de manera genérica, cosa que utilizando el móvil en el aula se podría trabajar en grupo.
  3. Falta de objetivos pedagógicos. Quizá uno de los mayores retos como docentes es la introducción de una nueva herramienta con un sentido, es decir, dentro de una programación y de una metodología. Es necesario entender que el móvil no es la salvación de nuestros alumnos, sino una herramienta más de trabajo.